
Del mar los vieron llegar mis hermanos
emplumados eran los hombres
barbados de la profecía esperada.
emplumados eran los hombres
barbados de la profecía esperada.
Se oyó la voz del monarca de que el dios habla llegado y les abrimos la puerta por temor a lo ignorado.
Iban montados en bestias como demonios del mal, iban con fuego en las manos y cubiertos de metal
Sólo el valor de unos cuantos les opuso resistencia y mirar correr la sangre se llenaron de vergüenza.
Porque los dioses ni comen ni gozan con lo robado y cuando nos dimos cuenta ya todo estaba acabado.
En ese error entregamos la grandeza del pasado y en ese error nos quedamos 300 años esclavos.
Se nos quedó el maleficio de brindar al extranjero nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, y nuestro dinero.
Estas culturas estaban ya muy avanzadas en atronomía y otras ciencias, ¿saben ustedes lo que podríamos haber avanzado si no las hubieran extinguido? En fin, ya no se puede cambiar. Espero que la humanidad no vuelva a cometer errores como aquel.
Pero, lejos de lo que fueron aquellos conquistadores como Hernán Cortés, tan inhumanos e interesados, me encuentro con un pueblo español ameno y acojedor, tolerante, que busca enriquecerse con las nuevas culturas que van llegando. Y eso me llena de alegría. Veo que hay muchas asociaciones de chilenos, peruanos, ecuatorianos, colombianos... donde uno se puede sentir como en casa (o incluso mejor) y soñar con ese futuro (que llegará) en el que volveremos a nuestras tierras para mejorarlas. Esto me alegra.
Fuentes (poema e imagen): http://www.elhistoriador.com.ar/
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